miércoles

Buscar trabajo no es tan facil mira lo que Ocurrio notable


Lunes por la mañana. Un día duro para Gary Chaplin. Este británico representaba la cara del éxito entre los ejecutivos de su país, trabajando a destajo en la consultora Star Brooks sita en la ciudad de Manchester.

Joven, bien parecido, y con un sueldo de 200.000 libras esterlinas al año. Un buen sueldo , sin duda, para una carrera fulgurante. Nuestro protagonista ocupaba un puesto responsabilidad en una firma de head hunting británica y llegaba todos los días a la oficina en un flamante deportivo rojo. Ese día, sin embargo, se cruzó por su camino el griego Emmanouil Katsampoukas, un candidato a la búsqueda de su primer empleo.

Este joven envió un sencillo correo en el cual ofrecía sus servicios para “trabajar en banca o marketing” en el Reino Unido. Sin embargo, el envío había sido realizado a cerca de 4.000 contactos, todos ellos visibles en el campo “Para”. Un error de bulto y pecado imperdonable para alguien que se maneje medianamente con el correo electrónico.

Era la gota que colmaba el vaso para Chaplin y no le tembló el pulso: “Eres demasiado idiota para tener un trabajo, incluso en banca”, escribió furibundo en su respuesta. Sin embargo, nuestro protagonista también cometió otro error que le ha llevado a ocupar estas líneas: pulsó la tecla “Responder a todos”.

A la calle

El brillante ejecutivo acababa de cambiar sin saberlo el destino de su carrera profesional al pulsar el botón “Enviar”. Su incendiaria misiva llegó a la bandeja de entrada de los 4.000 destinatarios, no sólo del pobre Katsampoukas que no acertó a decir “esta boca es mía”. El lío estaba ya montado. Un regalo navideño adelantado para la competencia de Star Brooks que no dudó en filtrar el polémico e-mail a la prensa, y como consecuencia de ello, Chaplin acabó con su soberbia de patitas en la calle. Era demasiado para la reputación de una firma que, a mayor desgracia, se dedica al reclutamiento de candidatos. Nuestra rutilante estrella acabó con su brillante trayectoria y fustigado por la sociedad gracias a un comportamiento antipático y prepotente. Todo ello debido a la delgada línea que separan dos botones en el programa de correo y a un exceso de confianza.

De poco sirvieron las disculpas hechas públicas por este nuevo villano en la red: “Si pudiera volver atrás en el tiempo lo haría. Me arrepentiré de esto toda mi vida”, se lamentó. Pero el entuerto no tenía remedio, porque el correo, además de esa perla, contaba con otros improperios cargados de ira. Su principal crítica residía en que al no haber ocultado los destinatarios, ponía su dirección de correo al servicio de los spammers. Y ya puestos a armar un escándalo, que sea a lo grande: Chaplin aprovechó su correo para insultar a uno de sus competidores, un tal Dan McCarthy, a quien también calificó como “retrasado idiota”. Fue precisamente McCarthy quien defendió al pobre Katsampoukas e intentó lavar la imagen de las empresas implicadas: “creo que este correo proyecta una imagen pésima de nuestro sector y quiero que la gente sepa que no todos somos como Gary Chaplin”, concluyó.

the sun

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